miércoles, 1 de enero de 2014

Ya no me siento con la necesidad de tenerle, quizá si de escribirle como se le escribe a un viejo diario, donde plasmo cada una de las lágrimas, heridas, y porque no, también de las alegrías que me produjo durante nuestro momentáneo “siempre juntos”.

1 comentario:

Jazlien dijo...

malditos recuerdos