martes, 30 de agosto de 2011

Todos tenemos alguna vez un pesar enorme, cada uno lo encaja a su manera. No solo sentimos pesar por la muerte, también por la vida, por la pérdida, por el cambio, cuando nos preguntamos por qué a veces es todo es un asco, por qué duele tanto, debemos recordar que todo puede cambiar en un instante. Cuando te duele tanto que no puedes respirar… así sobrevives.

1 comentario:

Saúl.M.S. dijo...

Me gusta lo que dices y como lo dices. Te sigo y te dejo la direccion de mi blog. Pasate por el, opina y sigueme si te gusta http://saulms.blogspot.com/
Un abrazo!